Nuestra Familia Hospitalaria recibe hoy con tristeza la noticia del fallecimiento de Sor Vicenta, una hermana que compartió con nosotras y nosotros años llenos de entrega, cercanía y hospitalidad, dejando una huella imborrable en nuestros corazones.
Con profundo cariño y gratitud, la familia de Fundación Hospitalarias Tenerife se une en oración por su alma.
Su cercanía, su entrega generosa y su espíritu hospitalario fueron un regalo para todas las personas que tuvimos la suerte de compartir camino con ella. En cada gesto, en cada palabra y en cada acto de servicio, supo transmitir los valores de la hospitalidad y el amor del Sagrado Corazón de Jesús.
Hoy la despedimos con tristeza, pero también con un profundo agradecimiento por su vida, su testimonio y todo lo que sembró entre nosotras y nosotros. Confiamos en que ya descansa en la paz y en el abrazo amoroso del Señor.
Que nuestra oración la acompañe en este encuentro definitivo con Dios y que su recuerdo siga inspirándonos a vivir la hospitalidad con la misma sencillez, ternura y dedicación que ella nos enseñó.
Descansa en paz, querida Sor Vicenta.
Siempre formarás parte de la familia de Fundación Hospitalaria Tenerife.







